Como siempre...

Renazco... de mis cenizas como el ave Fenix... aunque me acompañe una lágrima
Sólo para amigos... para los que gustan de leer... para quienes disfrutan de poemas... para los que como yo sueñan... para los que mantienen la sonrisa... y conjugan a solas las lágrimas... para los que quiero... y los que me quieren... para ti... sobre todo para ti...

13 ene 2009

Quiero


Hoy ando de miseria

hoy me siento miserable…

no pido de la vida tanto como para no tener nada

deseo aquello que me da placer

que me brinda comodidad de estar bien conmigo misma


Se dice que no es feliz el que lo tiene todo, si no tiene lo bello del ser

pero es una cruel y vaga mentira

se necesitan cosas, cosas de esas que se compran

con dinero

ese que dicen que pervierte


No quiero joyas ni ropas que me engalanen

eso me gusta, no soy hipócrita

pero no las necesito

son otras cosas las que quiero


Quiero un ordenador,

mío,

sólo mío, y todo el tiempo

para escribir cuando me viene la idea, que es a cada instante…

y la pierdo

o mejor una grabadora

siempre son más accesibles


Quiero libros,

de hojas que se separen

y se ponen amarillas

libros para leer

y olvidar el dolor que significa la ausencia


Quiero anteojos,

anteojos con los que no tenga que poner cara de asombro

que no reflejen la luz que no quiero ver

mis amigos de farmacia


Quiero un diente

un diente que me permita mostrar mi sonrisa de a medias

porque me encanta reír

para llorar sólo necesito las lágrimas

y esas salen del cuerpo,

no hay que comprarlas,

no necesitan dientes para exhibirse

ni siquiera ojos que vean,

incluso te sobran

y se aparecen hasta cuando no las deseas


Quiero un algo que emita sonido,

que me deje escuchar a otros

nada de lujo

sólo algo por donde salgan notas

notas de aquel o aquella que esté feliz,

o triste,

o melancólico

o enamorada…

que descubrió que sus cuerdas vocales

o sus dedos

podían ser buena compañía

compañía de un tímpano

que juntos puedan comprometerse en el placer de un buen rato

con la sonrisa cerebral

o el llanto ahogado entre epiglotis y esternón


Quiero un buen líquido tinto

que me permita degustar el verdadero sabor de un Cortázar o un Neruda

pasa que cuento con papilas gustativas que necesitan saborear las buenas palabras


Quiero un volquete

cualquiera

que tenga cuatro ruedas

un volante

se le ponga gasolina

se suban las ventanas

se aclimate

aísle al tímpano del eco mundano de la plebe

que ruede

y me lleve a pasear la meditación

a pensar en Borges

en la Pizarnik

en mí ante el existencialismo

en el masoquismo

en mis retoños… ah pensamientos bellos serían

hacen falta en la vía…

en Argentina

… ah! Donde habré de estar algún día

que se haga cómplice de mis pensamientos

pero que no los prodigue

sólo los guarde

me los devuelva

el rebote me ayuda a discernir dónde voy mal


O me lleve a pensar

en aquel que quiere una mujer que sólo sepa volar

… y yo sé volar,

por qué no me encontrará a mi?


Quiero ese hombre

ese hombre que de tan hombre

tenga la capacidad de amar,

de perdonar,

de reír,

de llorar

que todos los días me sorprenda gratamente

y que su inteligencia la use para llenarme como mujer

ese que no le importe si mi nariz es una escultura a la zanahoria

o si mis nalgas parecen el comienzo de una naranja que se añeja


Quiero una taza de café

acompañada en la mañana

tener un motivo para prepararla


Quiero un abrazo

de esos que te hacen sentir como un siempre

de esos que te quitan el frío en el verano…


… y quiero besos

besos que me sepan a saliva ajena

en los que a lengua me escriban un poema

un poema inédito

sólo para mi


Quiero unos ojos

que en la noche me recen el padre nuestro de mis pesadillas

cada vez más frecuentes

y quiero un ronquido

un ronquido que me despierte en la noche

envuelta en la ternura de la compañía


Compañía

eso quiero

es que estoy aburrida de estar conmigo

que me saque del monólogo existencial de mis delirios rumiados en este ciclo neuronal

que me devuelve a lo mismo una y otra vez

compañía

que acompañe a mi Mozart

y a mi Sinatra

y a mi Cortázar

y a mi blog

y a mi foro

y a mi carro que no existe

y a mis pies que no caminan

y a mi voz que no canta

y a mi depresión que ríe,

y se sale escondida


Quiero,

si, quiero

eso y más

porque lo necesito

egoístamente

para no divisar la miseria de la nada

de lo insípido de a veces la vida

de lo monótono que se ha convertido estar conmigo misma

monólogo de duelos y tristezas.

Gotas Saladas

Tengo una sonrisa
una sonrisa cierta
que sale de un adentro verdadero
la regalo
la regalo todo el tiempo y a cada instante
incuestionable
pura
noble
amiga
compañera y cómplice

Y tengo muchas lágrimas
eternamente saladas
no combinables sino con el dolor
si fueran dulces serían el aperitivo de una sonrisa
pero son de agua salada
y como ésta, menoscaban
y duelen
en la conciencia
en el estómago
en el ayer y en el hoy

Y van a tu encuentro
a tu encuentro para que las acopies con las yemas de tus dedos
los dedos de tus manos grandes
tus manos grandes y bellas
bellas y egoístas
mezquinas de presencia
presencia ausente que lastima
lastima en la rabia, en lo hondo y en la pena
en la pena de mis gotas
gotas saladas que no cesan.

Coloquio de amantes…


Ella: Vení, dame un beso… aquí, de frente, a ver si me gusta…

Él: Que te lo de de frente??? y pensás que no te va a gustar?????...mmmmm

Ella:

De frente, por supuesto,

cuerpo a cuerpo,

como se debe besar,

con la boca,

pero poniendo el corazón en el estómago,

en la piel,

en las manos

en las neuronas…

que tiemble todo,

que no quede ni un centímetro por donde pegue un rayito de luz a ningún poro

que la lengua se haga soneto

inédito

dedicado sólo a mi

que dure veintiocho versos

y siempre termine en puntos suspensivos…



Gustarme? Ja, Como preguntarle a Pizarnik si le gustaba la poesía

Era un reto (de desafío), nunca una duda…



Pero… no hay caso… la vida no es para cualquiera

Tendrían que tomar un examen… y quién sabe, si hasta lo suspendieran..


Él: chuick chuick ...



Mis manos... mis letras

Escribir
desde la existencia
desde el sentimiento
desde lo que duele o procura sonrisa
desde la cita que no se da y aún se espera
Y estás
clavado en mi existencia
en mi sentir
en mi dolor
en lo más hondo de mi músculo al centro del pectoral izquierdo
en las células
tácito
incongruente
permanente
humilde, visión
altivo, desaparecido

Vago por el piso
como si la inercia de mi yo alegre declarado no estuviera empañada por tu ausencia
recupero el espíritu
asisto la esperanza creyendo en tu juramento
y sigues ausente
surges como las ánimas
dejas estela
tortura
olor evocativo
sembrando muecas
asómanse éstas tímidas y agradecidas
viven
sienten
lloran
reniegan
se tornan vengativas.

Soy lodo
me fosilizo
me hago légamo
risco bañado de agua de sal
tú, amianto
aire
hueles a agua
sabes a agua.

Te pienso, hay resistencia
lo logro, apareces análogo
desisto
alimentas tu egoísmo con mi dolor que no percibes
te clavas como espina
espontáneo, sangrante
suavizando la punción con pétalos.

Falla mi percepción, me confundes
la ofrenda de ojos y de abrazos se hace perpetua
perenne
se queda en el puente o en la huella ajena
adorable granuja filibustero
soledad de agua marina de esperanzas
agua dulce de nada.

Que seria de mí si no tuviera mis manos… y éstas, mis letras.

Días de Enero

Anhelo los días de enero… en los últimos años, los días de diciembre se me hacen terribles, como fascinantes… por momentos los disfruto como pocos, y en otros los detesto como al que más… unos amanecen cargados de esperanzas que bailan y cantan como los cronopios, entusiasmados, arrebatados, desordenados, escandalosos, y me llevan a la completa euforia… otros amanecen turbios, apagados, avitaminosos, cargados de agua salobre que no deja de gotear… y me duele hasta el sostén… me debato en un sube y baja de completa ambivalencia emocional… mi bipolaridad existencial decembrina es de completo estudio…

Son días en que lo productivo necesario, como la búsqueda de un empleo, es inviable, pérdida total del tiempo, ni rezo ni golpe de suerte existen… lo productivo adoptado, como echarte en la cama a leer un Cortázar, un Neruda o un Vargas Llosa, con una taza de café y un Serrat o un Aznavour de compañía, se hace imprescindible para llenar las horas que pasan como tortugas en procesión…

Escribir también es productivo, desahoga, libera… las musas más que inspiradas, andan arrebatadas… entonces escribo, desde el sentimiento, desde la soledad existencial… a veces me aburro de mi… la escritura se desborda y me ubico en la nostalgia, que me lleva por inercia a leer tus mail, -ahora no hay cartas, tristemente- y siento, con una profundidad que ahoga, lo mucho que extraño tus palabras, aquello que solíamos llamar mimos necesarios… me percato entonces, aún sabiéndolo, que no dejo de quererte, que nunca lo haré, aunque la promesa del abrazo no llegue, aunque caminemos pasos separados… y es que soy como los niños cuando les prometes algo, qué decir de mi…

Pienso... en que eres parte de mi tanto como mis células… me cubres toda, me vistes en la piel y me dueles… pero no me gusta que me duelas… y entonces decido cerrar los ojos e inventarte… y te invento besándome, riendo conmigo mientras te cuento cosas como estas… o arrullándome en tu poltrona, esa donde piensas en los días de lluvia, acompañado de Serrat, ese Serrat nuestro… yo, entre tus brazos, arriba de ti, mientras beso pausaditamente tus párpados, tu nariz, tu labio inferior… y con una sonrisa de mona lisa, me dormito… pero despierto siempre, sola, y entonces reputeo por estos días de navidad… y te sigo queriendo, si, como siempre y en lo cotidiano… pero me gusta cuando queriéndote, no me entero… por eso anhelo los días de enero…


Período prosaico (de prosa, claro jee)

21 nov 2008

Evocaciones - Microrrelato


Transcurría la noche en espiral de purpurina, cuando sin gemido aparente volvió la vista hacia el sur… el asombro de lo sentido la trajo a noches como esas, en las que un aliento a fruta la despertaba con una sonrisa… tantos recuerdos acumulados en su mente… tantos relatos de una misma historia. Se le ocurre repasar los pasos de lo realizado, y forja un hechizo, con anhelo de que todo vuelva a ser como antes… evoca aromas en su mente, sintiendo en sus manos la textura de un grumo, como de mandarina y limón, miscibles entre si… la escalera hacia el asombro la arrastra desconsolada… sólo soñaba… sola solloza.


Otra rica experiencia con los integrantes de Pliegues/Despliegues... mil gracias.

Aunque ya no haya encuentros.


La noche suele trasladar los pensamientos a los más recónditos rincones donde se hallan nuestras miserias, allá donde lo desecho se hace visible y su olor sin querer atrae, allá donde depositados están los dolores de lo no logrado, de lo no permitido, de lo negado, de lo muerto que aún late en esta noche es de lisonjas, aunque no haya encuentros.


Hoy escojo experimentar. Hoy he decidido oler los recuerdos que me dejaron esperanzas, saborear las aventuras que me dejaron sonrisas y palpar las verdades que me formaron buena. Hoy veo en las sombras los colores de la compasión. Hoy pienso en ti, aunque no haya encuentros.

Hoy la noche amanece bonita, se ilumina con las caricias de los posibles y surgen las promesas no consumadas, para recordar que existen momentos en la sonrisa, caricias en las evocaciones y ternuras en las añoranzas, aunque no haya encuentros.


Los libros cerrados me traen el olor a lo antiguo de un pasado que se hace eterno, pero que sólo tiene meses de gestado, un olor a lugares comunes no recorridos aunque silenciosamente habitados, por las ansias supremas de hacerlos nuestros, aunque no haya encuentros.

Hoy la luna me ríe mientras la estrella me guiña el ojo en complicidad de un trasnocho que anuncia amanecer, en el canto de las aves peregrinas de mi paisaje de montaña, esa que transporta la silueta de tus sierras veneradas en las que tantas veces me pensaste añorante, aunque no haya encuentros.


Hoy me duermo con la mueca del agradecimiento, hoy comienzo a entender de nuevo el significado de las promesas como regalo, ante un mañana que se me brinda prospero de realidades, con quieros figurados y puedos realizables, aunque no haya encuentros.


Hoy mi plegaria es más conversa y mi petición más fija, la sonrisa se hace asombro y la ilusión será innovada en otro reflejo, el destello de mi pensar compite con el sol que asoma y el ensueño se sospecha placentero, las remembranzas cambian de desolación a sosiego y los sollozos se deslizan, cambia el cariño por necesidad a necesidad por cariño… hoy ya no hacen falta los encuentros.