Sólo para amigos... para los que gustan de leer... para quienes disfrutan de poemas... para los que como yo sueñan... para los que mantienen la sonrisa... y conjugan a solas las lágrimas... para los que quiero... y los que me quieren... para ti... sobre todo para ti...
No es posible entender la forma en que te quiero
que no me es necesario recibir una flor
que sólo me conformo con saberte lejanoamándome hasta cuando nos lo permita Dios.
Que surcas presuroso mi sueño en la penumbray en el otoño yerto bebemos un café
donde cruzan atajos de baldíos milagros
esas miradas fijas y la mano en la piel. Repaso tus palabras y registro impresionesy te me armas en besos que recorren mi piel
y efluvios estallidos de enormes seducciones
me dejan extasiada con lo que ha de ser. Sigamos siendo entonces, dos que armarán uno
cuando en su magno intento así lo quiera Diospero no calles nunca, no te me hagas olvido
tatúate en mi alma y envuélveme en tus mimos
en el sueño silente, aunque se torne umbrío
y en la copa que sacia la sed mi pudor.
Que no piense la gente que tu fuiste un cobarde,
que me ablandaste un beso y rozaste una flor,
pa’ que de mi saliera el más dulce suspiro
y robarte mi amor.
Que nadie se equivoque al creer que es tu yerro,
la lágrima que sale de este corazón,
pues son tan sólo míos el amor y la culpa,
y tú sólo el autor.
Que no digan al viento que no supiste amarme,
como ama un buen hombre a una real mujer,
que a la entrega de su alma la dejó desvalida,
para luego ser cruel.
No permita el glorioso que mancillen tu nombre,
pues fui yo quien dejó que entrarás en mi amor,
tu tan sólo cubriste de mentiras mi ganas,
y yo sembré el dolor.
Que te llueva alegría y te falten pesares,
que la luna te brille y te caliente el sol,
yo seguiré mi ruta recordándote siempre,
como aquel que hizo suyo el diálogo silente,
pero al final lloró.
Tres gotas sobre la ciudad... el fiscal experto en la esquina mira embebido su entorno próximo, impedido de accionar ni inclinación... la matrona jactanciosa del vehículo plateado, protesta desbocada... el mísero del rústico mohoso responde con sus dedos... la chica del Mustang negro, mira asustada las esquinas del juguete... una viejecita sobre el rayado se debate en un batir de piernas y cabeza... arriba, a lo lejos, dos se besan bajo las gotas... un expreso empapa a estudiante y libros, y el baladro se percibe como trueno. A través del cristal cerrado del cuarto piso, alguien observa… la ciudad vive...
La lánguida tarde activa la memoria, aunque siempre estás presente… el camión: 101 hielitos de amor para compa
rtir con usted… comprobante de atención al cliente, ayer: Nº 101… comprobante de depósito bancario, hoy: Nº 101… comprobante de recibo de correo: Nº 2.101… dentista: piso 1 consultorio 101… editorial, torre equivocada, Torre H, oficina 101… en el ascensor de la oficina a visitar, se abre la puerta, no aparece nadie, en frente: oficina 101… Ares: 101 canciones de amor… búsqueda en Internet, frases X: 101 frases de las mejores letras argentinas…
el único 101 ausente eres tú, mientras todo te trae a mi.
La madrugada recibe la luz de sus pasos… cada vez amanece más temprano, tratando de robarle horas al día, en venganza por la lentitud que le regalan los años… hormiguita incansable que rumiando pensamientos se resiste al desgano. Sus manos son vida, dan vida, hacen vida… temblorosas ocasionales plasman su suavidad sobre el rostro acariciado de mi existencia… aún adoloridas crean. Ella es ejemplo… ella es estímulo… ella es mueca… ella y sus manos añejas aún me hacen sentir niña… ella aún es bella.
Un buenas tardes sonriente endulza el café de la merienda… un choque fortuito de manos hace cruce en las miradas, y una sonrisa avergonzada alumbra la conquista de cinco minutos… la torpeza de mi paso revela el asombro del momento, la mueca abarca el cerebro de hemisferio a hemisferio… las neuronas carcajean celebrando el logro… la involuntad apresura el paso dejando la magia atrás… cuando obedecerán mis pies.
7 am… suena el despertador, se nutre el cuerpo, la piel se hidrata, se sacia el estrago. El rojo vehículo va vía por sí solo… me acerca al comienzo del corre corre. En la folklórica buseta un gran “Virgen de la Nostalgia” prende el suitche a la imaginación… se interrumpe el pensamiento ante el caos que proyecta la ventana, la ciudad no cesa de gritar su diario desorden… miles de rostros, miles de historias… la mueca quiere agacharse pero el secreto se recuerda y se esboza la sonrisa… todos tienen algo que ofrecer, todos tienen algo bueno… el asfalto no es más que el lienzo donde se plasman vidas a pasos. Una sonrisa infantil de cortina musical hace remembranza en este cerebro de enlaces… parque Arístides Rojas… 40 años ha… vestidos gemelos y pantalonete corto saltan ante las miradas cómplices del papá amoroso y la madre preocupada… el parque sigue intacto… otro suelo más que alimentó mi sonrisa, esa que permanece en el tiempo, por tantos suelos preñados de esperanza… grandioso secreto.